de por qué Juan utilizó el término "la fiesta de los judíos,
la de los tabernáculos" para esta fiesta universal.
miércoles, 5 de enero de 2011
EL EVANGELIO DE JUAN Y LAS FIESTAS DE DIOS
EL EVANGELIO DE JUAN
Y LAS FIESTAS DE DIOS
Algo de investigación técnica puede ayudar en la explicación
¿SON las fiestas bíblicas exclusivamente para los judíos? Si nos basáramos exclusivamente en ciertas palabras del apóstol Juan, podríamos llegar a creer que así es. Él escribió: "Estaba cerca la fiesta de los judíos, la de los tabernáculos" y "estaba cerca la pascua de los judíos; y muchos subieron de aquella región a Jerusalén antes de la pascua para purificarse" (Juan 7:2; 11:55). Pero como veremos claramente por las Escrituras, las fiestas de Dios son para toda la humanidad, no solamente para los judíos.
El uso frecuente del término "los judíos" es una característica del Evangelio de Juan. En los cuatro evangelios, la palabra "judíos" aparece 85 veces; en Mateo se usa cinco veces; en Marcos, seis veces; en Lucas, cinco veces; y en Juan, 69 veces. Más del 80 por ciento del uso de la palabra "judíos" se encuentra en el Evangelio de Juan. Si consideramos detalladamente la vida de Juan y el contexto de su evangelio, veremos que con frecuencia él utilizó el término "los judíos" para hacer distinción entre diferentes grupos de judíos, no tan sólo entre judíos y gentiles.
Los antecedentes judíos de Juan
Juan no creía que la observancia de las fiestas era sólo para los judíos. Él era judío y desde su niñez había estado bien familiarizado con la declaración de Levítico 23: "Habla a los hijos de Israel y diles que las fiestas solemnes del Eterno, mis fiestas solemnes que proclamaréis como asambleas sagradas, son éstas" (v. 2, Reina-Valera Actualizada). Los versículos 4 y 37 dicen: "Estas son las fiestas solemnes del Eterno . . ." Juan entendió que todas las fiestas pertenecen en último término a Dios y aunque fueron reveladas primeramente a las 12 tribus de Israel, son para todos los pueblos, naciones y grupos étnicos.
Juan estaba familiarizado también con el hecho de que los judíos asociaban la Fiesta de los Tabernáculos con los gentiles, no sólo con los judíos. En Zacarías 14:16 se declara: "Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, al Eterno de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos". Durante los siete días de este festival se sacrificaban 70 becerros (Números 29:12-34); esto lo asociaban los rabinos con las naciones gentiles. El comentarista David Stern dice lo siguiente: "El rabino El'azar dijo: 'Estos 70 becerros, ¿a qué corresponden? A las 70 naciones' (Sukkah 55b). En la tradición rabínica, el número tradicional de las naciones es 70; los 70 becerros son para hacer expiación por ellas" (Jewish New Testament Commentary ["Comentario judío del Nuevo Testamento"], 1992, p. 175).
Cuando Cristo vuelva, Juan se encontrará entre los santos resucitados que observarán la Fiesta de los Tabernáculos junto con la gente de todas las culturas y razas. Juan vivió con esta esperanza, aun antes de haberse convertido al cristianismo. Por lo tanto, es erróneo concluir que él escribió "la fiesta de los judíos, la de los tabernáculos" (Juan 7:2) para indicar que la fiesta estaba destinada exclusivamente para el pueblo judío.
El público de Juan
El público de Juan era en su mayor parte gentil. En su evangelio, él utilizó el cómputo de tiempo romano (Juan 19:14); en cambio, Mateo, Marcos y Lucas usaron el cómputo de tiempo judío. Por lo tanto, Juan adaptó su lenguaje para su público, que en su mayor parte era gentil. Él no quería decir que las fiestas estaban limitadas para los judíos solamente, sino al contrario, estaba haciendo una distinción acerca de las fiestas que Jesús había observado muchos años antes.
Los judíos de Judea
En ocasiones, la expresión "los judíos" se refiere a los que se encontraban en la región de Judea, a diferencia de los que se encontraban en otros lugares. Juan escribió acerca de un tiempo anterior cuando a los judíos que vivían dentro de un radio de 24 kilómetros de Jerusalén se les requería venir a Jerusalén para la fiesta. El comentarista Adam Clarke dice lo siguiente: "Juan, de origen galileo, con frecuencia da el título de judíos a los que eran habitantes de Jerusalén". Los judíos de Judea eran considerados como más dedicados a las prácticas del judaísmo de lo que lo eran los judíos fuera de Jerusalén. La frase "la fiesta de los judíos, la de los tabernáculos" tiene que ver con el aspecto geográfico, es decir, de los judíos de Judea; no es una declaración de exclusividad.
Juan escribe: "Después de estas cosas, andaba Jesús en Galilea; pues no quería andar en Judea, porque los judíos procuraban matarle" (Juan 7:1). En este caso, el término "los judíos" quiere decir aquellos judíos que estaban en Judea a diferencia de los muchos judíos que vivían en Galilea, que no procuraban matar a Jesús. Juan utiliza el calificativo "los judíos" para referirse a la situación geográfica de las fiestas de hacía 60 años. De manera que "la fiesta de los judíos, la de los tabernáculos" (v. 2) describió algo que tenía que ver con los judíos de Judea, a diferencia de otros judíos.
"Los diferentes festivales que Juan identifica como 'de los judíos' . . . son específicamente festivales de Judea. Son, desde luego, también judíos; eso se sobrentiende. Pero todos los festivales que Juan nombra . . . son festivales peregrinos, esto es, festivales durante los cuales a todos los de la religión judía les era requerido por la Torá ir a Jerusalén en Judea . . ." (Stern, op. cit., p. 159).
Cuando Juan asocia el término "los judíos" con una "fiesta", es una fiesta acerca de la cual había un mandamiento de viajar a Judea. Por ejemplo, el calificativo "los judíos" es omitido en relación con la "fiesta" de las bodas en Caná (Juan 2:8-9), y la "fiesta de la dedicación" (Juan 10:22), acerca de las cuales no había un mandamiento de peregrinación a Judea. Pero el calificativo "los judíos" se incluye cuando hay un mandamiento bíblico de peregrinación a Judea: "la pascua de los judíos" (Juan 2:13, 11:55), "la pascua, la fiesta de los judíos" (Juan 6:4) y "la fiesta de los judíos, la de los tabernáculos" (Juan 7:2).
Para finales del primer siglo los gentiles de la Iglesia de Dios habían estado observando las fiestas de Dios (1 Corintios 5:8; 11:25) por más de 60 años. La Iglesia de Dios ha observado siempre estas fiestas, pero la disminuida importancia de Judea como lugar de su observancia fue más evidente durante el tiempo en que se escribió el Evangelio de Juan.
Los dirigentes religiosos
Juan utilizó también el término "los judíos" para referirse a un pequeño grupo específico de los judíos de Judea: los dirigentes religiosos. Como se hizo notar arriba, Jesús "no quería andar en Judea, porque los judíos procuraban matarle" (Juan 7:1). Este grupo de judíos constaba principalmente de los dirigentes religiosos en Judea. Los "judíos" (dirigentes religiosos) desempeñaron un papel vital e instigador en la crucifixión de Jesús. Por lo tanto, Juan designó así a este grupo a lo largo de su evangelio.
Después de haber llegado él, "los judíos" (dirigentes religiosos) procuraron matarlo y "la multitud" estaba dividida (Juan 7:10-12). Luego, el versículo 13 dice: "Pero ninguno hablaba abiertamente de él, por miedo a los judíos". Notemos que la multitud tenía miedo de "los judíos". Pero ¿no era la mayor parte de esta gente judía? ¿Tenían miedo de sí mismos? Juan tenía que estar usando "los judíos" para hacer distinción entre los dirigentes religiosos judíos y el pueblo judío; de otra manera, estos pasajes son contradictorios. La "multitud" (aquellos que apoyaban a Jesús) tenía miedo de los dirigentes religiosos: "los judíos". La "multitud", no los dirigentes religiosos, estaba dividida en cuanto a su opinión de Jesús.
Esto lo confirman varios versículos de Juan 7: "Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?" (v. 15). Es interesante notar que la Nueva Versión Internacional dice: "Por eso las autoridades judías lo buscaban . . ." (v. 11). Luego en el versículo 20: "Respondió la multitud . . ." En el versículo 31: "Y muchos de la multitud creyeron en él . . ." El versículo 43 menciona más disensión entre "la gente". Luego en los versículos 44 al 48 "los judíos" de este capítulo son identificados como "los alguaciles . . . los principales sacerdotes y . . . los fariseos".
Juan utiliza el término "los judíos" por todo su evangelio. En Juan 1:19 declara: "Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?" En el Comentario exegético y explicativo de la Biblia se dice lo siguiente acerca de este versículo: "19. los judíos-es decir, los cabezas de la nación, miembros del Sanedrín. En este sentido peculiar parece que nuestro evangelista siempre usa el término" (tomo 2, p. 176). En The Wicliffe Bible Commentary ("Comentario bíblico de Wiclef") se explica: "Los judíos. Como es común en los escritos de Juan, esto quiere decir dirigentes de la nación. Estos sacerdotes eran de los fariseos (v. 24)". También A.T. Robertson, en su obra Word Pictures in the New Testament ("Imágenes verbales en el Nuevo Testamento"), dice que Juan suele utilizar la expresión "los judíos" para referirse "en particular a los dirigentes y autoridades judíos que se mostraron hostiles hacia Juan y Jesús . . ."
Fueron los dirigentes religiosos quienes llenos de odio gritaron poco antes de la crucifixión: "Cuando le vieron los principales sacerdotes y los alguaciles, dieron voces, diciendo: ¡Crucifícale! ¡Crucifícale! Pilato les dijo: Tomadle vosotros, y crucificadle; porque yo no hallo delito en él. Los judíos le respondieron: Nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios" (Juan 19:6-7). Después de la crucifixión "los judíos . . . rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas . . ." (v. 31). Lamentablemente, la idea de que todos los judíos odiaron y mataron a Jesús ha llevado al antisemitismo. Los dirigentes religiosos, en su mayor parte, fueron quienes encabezaron esta conspiración, y no el pueblo judío en general.
¿La fiesta de los gentiles también?
Es interesante observar que Juan también incluye otra información penetrante acerca de aquellos que asistieron a "la pascua de los judíos" (Juan 11:55). Durante el tiempo de Jesús, ciertos gentiles también guardaban las fiestas de Dios: "Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta" (Juan 12:20). Normalmente, la palabra griega traducida como "griegos" (hellen) se refiere a "un griego por nacionalidad . . . en un sentido más amplio, el nombre abarca a todas las naciones que no eran judías y que habían adoptado la lengua, las costumbres y conocimiento de los griegos" (Thayer's New Greek-English Lexicon ["Nuevo diccionario griego-inglés de Thayer"]). Estos "griegos" eran gentiles incircuncisos; por lo tanto, se les distinguía de los prosélitos. No obstante, "ciertos griegos" observaban las fiestas bíblicas y otras costumbres que no requerían la circuncisión. Nótense las dos citas siguientes.
F.F. Bruce, en su New Testament History ("Historia del Nuevo Testamento"), dice: "Los tres grandes festivales peregrinos eran (i) . . . la Fiesta de los Panes sin Levadura . . . (ii) la Fiesta del Pentecostés . . . y (iii) la Fiesta de los Tabernáculos o de las Cabañas . . . Judíos de todas partes de la Diáspora hacían un esfuerzo para venir a Jerusalén para uno u otro de estos festivales. Con ellos venían prosélitos y hasta gentiles temerosos de Dios . . ." (1969, p. 140).
Paul Johnson escribe en A History of Christianity ("Historia del cristianismo"): "Filón, también, proyectó en su filosofía el concepto de una misión gentil, y escribió con gozo: 'No hay una sola ciudad griega o bárbara, ni un solo pueblo, al que la práctica de la observancia del sábado no se haya extendido, o en el que los días de fiesta, el encendido de luces y muchas de nuestras prohibiciones acerca de los alimentos que no sean acatados'. Esta afirmación era generalmente verdadera . . . Gran parte de esa gente no era de raza judía. Tampoco era completamente judía en el sentido religioso: esto es, muy pocos de ellos estaban circuncidados y no se les exigía que obedecieran la ley en todo su rigor. La mayoría de ellos eran noachides, o temerosos de Dios. Ellos reconocían y adoraban al Dios judío y se les permitía mezclarse con los que adoraban en la sinagoga para que aprendieran la ley y las costumbres judías . . . no se esperaba, generalmente, que se convirtieran en verdaderos judíos . . ." (1995, p. 12).
Con toda probabilidad, fue de entre los gentiles que guardaban las fiestas que Dios llamó el núcleo de los conversos gentiles al cristianismo: "La sinagoga, entonces, le dio al apóstol de los gentiles una base de operaciones conforme él llevó a cabo su misión, y en una ciudad tras otra fue entre los temerosos de Dios, que se encontraban al margen en la sinagoga, que él encontró el núcleo de la iglesia" (Bruce, op. cit., p. 147).
Es pues obvio que Juan con frecuencia utilizó el término "los judíos" para hacer distinción entre diferentes grupos de judíos, por ejemplo, entre los habitantes de Judea y los dirigentes religiosos. Y cuando el calificativo "los judíos" se encuentra asociado con las fiestas de Dios, Juan subrayó el significado geográfico del peregrinaje a Judea. El apóstol Juan, su evangelio, la historia y toda la Escritura apoyan la vigencia de las fiestas para todos los cristianos, judíos y gentiles.







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