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lunes, 30 de abril de 2012

El chavismo busca relevo para Hugo Chávez


“El presidente tiene cáncer. No es cualquier cosa y cualquier conflicto se puede desatar”. Lo obvio, dicho el martes por uno de los coordinadores del comando de campaña para la reelección de Hugo Chávez, el gobernador Wilmar Castro, ha marcado un punto de inflexión en el discurso oficial del chavismo respecto a la enfermedad de su líder. Por primera vez desde que le fue diagnosticado a Chávez un tumor maligno en junio de 2011, su partido ha comenzado a admitir la posibilidad de que el comandante-presidente no esté en condiciones de competir en las elecciones del 7 de octubre por un tercer mandato consecutivo. Para sobrevivir a su líder, la revolución venezolana necesita un relevo, pero ninguno de los nombres que se ha asomado hasta ahora son garantía de triunfo.
El pronóstico de vida de Hugo Chávez es, desde hace 10 meses, un secreto de Estado, incluso para la mayoría de los miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Pero incluso lo poco que se conoce, a través de los canales oficiales, no es nada alentador. Se sabe que entre junio del año pasado y febrero de este año, Chávez ha sido operado en tres ocasiones de dos tumores malignos alojados en el mismo lugar de su abdomen, de los que el paciente se niega a hablar. Que la quimioterapia que se le aplicó entre la segunda y la tercera cirugía no detuvo el avance de la enfermedad. Que sus ausencias de Venezuela y de la vida pública, para recibir atención médica en Cuba, son cada vez más prolongadas. Y que su partido se ha visto obligado a comenzar sin candidato la campaña por la reelección.
Si la enfermedad no le impide presentarse, Chávez ganará los comicios. Las últimas cuatro encuestas realizadas en Venezuela durante el último semestre le otorgan entre 7 y 20 puntos de ventaja sobre su único rival, el gobernador Henrique Capriles, candidato de la oposición electo en febrero en primarias abiertas. La medición más reciente, publicada a fines de marzo por la firma Datanálisis, otorga a Chávez el 44,7% de la intención de voto, y a Capriles, el 31,4%. Pero los números cambian a favor de Capriles cuando se le pone a competir contra cualquiera de los potenciales sucesores de Chávez.
Elías Jaua —sociólogo, 42 años, actual vicepresidente de la República— es quien aglutina mayor intención de voto entre el chavismo: 29,5%, de acuerdo al mismo estudio de Datanálisis. Le sigue Nicolás Maduro —exdirigente sindical, 49 años, actual canciller—, con 23,3%. Y luego, Diosdado Cabello —exteniente retirado, 49 años, actual presidente del Parlamento—, con 20,4%. Cada uno ha intentado hacer méritos, replicando el discurso radical del presidente. Chávez, que desde el estallido de su enfermedad se ha negado a considerar la idea de un relevo, alternativamente los ha acercado y apartado de su lado, como premio o castigo por su fidelidad.
Pero además de la bendición del comandante, quien aspire a la sucesión deberá contar también con la venia de los militares y de los hermanos cubanos Fidel y Raúl Castro. Así lo afirman analistas como la historiadora Margarita López Maya. “El presidente ha logrado destruir cualquier capacidad de influencia del sector civil sobre sus decisiones. Las dos grandes fuerzas que en este momento tienen más capacidad de incidir son la Fuerza Armada, que mantiene el monopolio de las armas, y el Gobierno cubano, que mantiene el secreto del tratamiento médico de Chávez. Ahí tiene que estarse dando un proceso de negociación”. Si el dedo presidencial señalara a un civil como sucesor, López Maya prevé que antes o después de las elecciones habrá tensiones en los cuarteles. Una de las razones es que, en la historia democrática de Venezuela, el sector militar nunca había acumulado tanto poder económico y político como durante el mandato de Chávez; y algunos oficiales no están dispuestos a renunciar a ello.
De esas negociaciones, entre lo que se pierde y se gana materialmente, también están hechas las adhesiones del voto chavista en el mundo civil. “Más que satisfacción respecto a la gestión del Gobierno, hay miedo al cambio”, dice la psicóloga Colette Capriles. Chávez ha vendido con éxito la idea de que “solo en socialismo” pueden sostenerse los beneficios que hasta ahora han obtenido los más pobres, como los programas sociales conocidos en Venezuela como misiones. “También hay un factor carismático, de adhesión personal al presidente. La prueba de eso es la gran diferencia que hay entre el candidato Chávez y otros candidatos del PSUV. Eso indica que Chávez en sí mismo es un activo”, agrega. El dilema que plantea su enfermedad es si, a cinco meses de las elecciones, sería posible transferir la popularidad de Chávez a otro candidato ungido por él. Capriles cree que solo podría lograrse si el chavismo toma una decisión de inmediato.
La desaparición política de Chávez también es tema de discusión a nivel regional. Hay quienes creen, como el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, que “si algo le pasa” a Chávez puede estallar una situación de anarquía en Venezuela que sea perjudicial para sus vecinos. Heinz Dietrich, ideólogo del socialismo del siglo XXI que impulsó Chávez, considera que el vacío regional que deje el presidente venezolano debe ser sustituido por otro liderazgo, como el del presidente ecuatoriano Rafael Correa, que continúe la labor que él comenzó. Otras voces, como la del presidente uruguayo Pepe Mujica, opinan que la era chavista no habrá construido ningún socialismo.
Luis Verdesoto, sociólogo ecuatoriano, descarta de plano que Correa pudiese reemplazar a Chávez como líder del bloque de países que se identifican con el socialismo del siglo XXI y que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA). En primer lugar, porque ni Correa ni Ecuador “tienen la posibilidad de articular lealtades y solidaridades a partir de los precios diferenciales del petróleo y del financiamiento de obras que se ejecutan en países del Caribe y en Bolivia”. Y luego, porque cree que el socialismo del siglo XXI no tiene consistencia ideológica ni técnica como para trascender. La conclusión de Verdesoto es que ya la influencia del presidente Chávez en la región era cada vez menor, gracias al buen desempeño económico que están teniendo cada uno de los países de América Latina por sí mismos. “Lo que va a pasar es que, de pronto, se derrumba un tigre de papel”.

Editor: Teólogo–Informático: Roberto Romero PRENSA DIGITAL NOTIC-VOZ "EL CAJIGALENSE" Yaguaraparo, Municipio Cajigal, Estado Sucre, Venezuela.Dirección Internet: http://robertoromeropereira.blogspot.com/

¿Drogas? Hablemos

Un español maneja con destreza una tarjeta de crédito para preparar una dosis de cocaína; la Policía mexicana halla 14 cadáveres en una furgoneta; tres toneladas de opio afgano atraviesan Rusia; una madre colombiana entra en una prisión estadounidense para pasar la próxima década entre rejas por tráfico de estupefacientes; un joven neoyorquino muere de sobredosis en una fiesta y un marroquí lo hace en una patera al estallar la carga de su estómago. La secuencia no es real, que se sepa, pero algo parecido sucede cada día en todo el mundo. Son las consecuencias desiguales de un mismo tema, el vil aleteo de la mariposa o la teoría del caos. Las respuestas del tráfico de drogas, el mayor mercado del mundo.
 Hace 40 años el presidente de Estados Unidos Richard Nixon se dirigió a la nación: “El enemigo público número uno de Estados Unidos es el abuso de las drogas (…) Declaro la guerra contra las drogas”. Estaba el entonces mandatario inmerso en el conflicto de Vietnam, una de las guerras más largas que se atribuyen a la superpotencia, pero aunque comúnmente olvidado, el frente que abrió Nixon en 1971 ha sobrevivido a todos sus sucesores. Hasta ahora, porque las cosas están empezando a cambiar.
Los primeros en hablar de fracaso en esta guerra fueron los expresidentes de Brasil, Colombia y México, Fernando Henrique Cardoso, César Gaviria y Ernesto Zedillo, respectivamente. En los últimos meses, políticos en activo como el actual mandatario de Guatemala, Otto Pérez, o el de Colombia, Juan Manuel Santos, han seguido sus pasos para demandar la apertura de un debate sobre el tema, haciendo uso de la legitimidad que les otorga liderar los países que sufren la cara más trágica de las consecuencias de una guerra que suma víctimas a diario (aunque al sur del Río Grande). Honduras, con 82,1 homicidios por cada 100.000 habitantes, seguido de El Salvador, encabezan la lista mundial por tasa de homicidios. México, inmerso desde hace seis años en la guerra contra el narcotráfico, suma ya casi 50.000 muertos y ha incrementado su tasa de homicidios desde 2005 en un 65%, según datos de la ONU.
Su legitimidad, unida a las cifras y los muertos, ha obligado al presidente de EE UU, Barack Obama, a mover ficha. El runrún que alentaba a un debate en el continente americano estalló el pasado 14 de abril. Como no podía ser de otra manera, de la voz de un sucesor de Nixon. “Somos conscientes de nuestra responsabilidad en este tema y creo que es completamente legítimo entablar una discusión sobre si las leyes que están ahora en vigor son leyes que quizá están causando más daños que beneficios en algunos campos”. Habló Obama y todos entendieron: ha llegado la hora de hablar de drogas. El tema ya está en la agenda.
Sobre el incipiente debate que se abre, hay quienes defienden que la regulación de las drogas reduciría el tráfico y acabaría con un negocio que mueve 216.000 millones de euros anuales en todo el mundo, según la ONU; o 19.000 millones de euros solo en México durante 2009, según EE UU. Otros no ven cómo regular podría mejorar la seguridad. Entre ellos el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, que considera que cualquier paso hacia la legalización “podría convertir a Centroamérica en un paraíso del tráfico y consumo de droga”. Funes aboga por implementar la ayuda para mejorar el nivel de vida de su país y luchar contra la pobreza y la exclusión. El debate en el continente americano no ha hecho más que empezar.
Si hay una palabra que se relaciona con la discusión sobre las drogas es legalización. Nada genera más rechazo o apoyo que abogar por ello. El presidente de Guatemala, Otto Pérez, fue el primero en pronunciarse ante un micrófono, mostrándose a favor, y el mismo Obama empezó su alocución en la Cumbre de las Américas del mes pasado marcando su posición en contra: “Legalizar no es la respuesta”.
Amira Armenta, miembro del Transnational Institute, un think tank internacional fundado en Amsterdam, explica que “la gente le tiene miedo a la legalización porque, presentada así, asusta”. Sin embargo, achaca a Pérez más un deseo de llamar la atención que de apoyar la legalización real. “Fue una presentación sobre todo mediática. Otto no dice ‘hagamos eso’, lo que dice es ‘discutamos eso’. Entre la actual política y la legalización hay muchas opciones. Habría que considerar las más realistas y con menos riesgos, que son concretamente las que tienen que ver con la despenalización y la discriminalización del consumo, del comercio y la producción”, argumenta.
La deriva que tome el debate es una incógnita para todos, pero las personas consultadas para este reportaje creen que la clave está en Estados Unidos. Después de una espera de años, nadie imagina que el cambio se produzca enseguida. Es más, con el actual presidente estadounidense inmerso en la precampaña electoral todos dudan de que haya una respuesta inmediata. “Obama no puede hablar de este asunto ahora, pero en un segundo mandato el campo es distinto. Tengo serias dudas de que sea un entusiasta promotor [de la regulación], pero sí creo que, en el fondo, no está en contra”, dice el presidente del Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas en México, Jorge Hernández.
El experto estadounidense Peter Reuter considera que las drogas no son un tema de interés público para la sociedad estadounidense. “En las campañas presidenciales no se hablará nada de drogas”, augura este profesor de la Universidad de Maryland (EE UU), que sí pone el acento, sin embargo, en el cambio de actitud hacia la legalización de la marihuana, aunque “no hacia otras drogas”. A finales de 2010, California, uno de los 14 estados en los que la marihuana es legal para usos médicos, hizo un referéndum para decidir si se legalizaba el consumo y el cultivo. En una ajustada votación, un 56% de los electores votaron en contra y se rechazó la medida. Solo un año después, la encuesta Gallup aseguró que el 50% de los estadounidenses estarían a favor de la legalización de la marihuana. Hernández sostiene que si Obama llegara a apoyarla sería un buen punto de partida para el cambio de paradigma global respecto a todas las drogas.
El cannabis es, con mucho, la droga más consumida a nivel global. Entre 125 y 203 millones de personas de todo el mundo la consumieron en 2009, según datos de la ONU. Las cifras del consumo de todas las drogas se disparan hasta los 149 y 272 millones, lo que supone del 3,3% al 6,1% de la población de 15 a 64 años. “Es absurdo pensar que la demanda va a acabar aquí o allá, hay que aceptarla y trabajar en aras de la seguridad”, dice el presidente del Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas en México.
Los especialistas hacen una clara diferenciación entre países productores y consumidores, para algunos lo que sirve para unos no sería bueno para los otros. Con el punto de partida marcado en la marihuana, valoran de forma desigual los beneficios reales que supondría la regulación para los países centroamericanos, que si bien no tienen un problema grave de consumo, sufren con la violencia la peor cara del tráfico de sustancias. “Al hablar de cambio de política se habla en realidad de legalización, regulación o despenalización de las drogas y, a pesar de que uno esté de acuerdo, la verdad es que no es un objetivo realista y a los países de producción y tráfico no nos serviría de mucho”, alerta el exguerrillero salvadoreño y experto en resolución de conflictos Joaquín Villalobos
Sin embargo, para el escritor mexicano Jorge Castañeda, que en “un mundo ideal defendería la liberalización total de todas las drogas”, que Obama regularizase la marihuana sí supondría un cambio importante, principalmente para México, gran exportador de cannabis al norte. “Los cárteles derivan parte de sus ganancias con la marihuana para extenderse y producir cocaína”, explica Castañeda. Eso no es suficiente para el politólogo mexicano especialista en temas de seguridad Alejandro Hope, que considera que en los países de América Latina los problemas de violencia y corrupción vinculados a las drogas “son un problema de cocaína”.
A la espera de ver qué votan los estadounidenses el próximo mes de noviembre, tímidos pasos del presidente Obama ya empiezan a materializar un incipiente cambio. Un nuevo enfoque y discurso. Nada más llegar de Cartagena de Indias (Colombia), donde pronunció sus palabras favorables al debate, el presidente de EE UU presentó un Plan Nacional de Drogas que por primera vez en 40 años ponía el objetivo en la prevención y el tratamiento de la drogadicción como una enfermedad más que en la acción policial. Solo unos meses antes, se conoció la rebaja de un 17% en 2013 respecto al año anterior en la inversión para la guerra global contra el tráfico de drogas, al pasar de 422 a 360 millones de euros.
El dinero estadounidense siempre ha financiado las guerras que libran los países centroamericanos contra las drogas. La más reciente, en México, comenzó con la Administración Bush y ha continuado con la de Obama. Tras seis años de guerra, desde la llegada al poder en México de Felipe Calderón, el consumo de drogas no ha caído y sobre el terreno, con el ejército desplegado en toda la República mexicana, el saldo humano se acerca ya a las 50.000 vidas. El presidente Calderón, de una manera más tímida que su homólogo colombiano, también es partidario de abrir el debate, aunque siempre se ha mostrado un acérrimo defensor del modelo prohibicionista. “Calderón es un cruzado antidrogas. Ahora es difícil que diga ‘mis muertos no sirvieron de nada, vamos a legalizar”, razona Castañeda.
Aunque para algunos expertos la política de Calderón ha sido un “rotundo fracaso” y una “carnicería”, que diría el escritor, Villalobos cree que “en algún sentido [la guerra en México] ha generado un sentido de urgencia para transformar la situación, hoy el estado tiene más capacidad que hace seis años, aunque eso no justifica que se haya hecho”. Así, defiende que el actual debate no se ha abierto por los últimos informes de la ONU o de la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, como sí sostiene el experto colombiano Daniel Mejía, ni por las palabras de Otto Pérez o la mano tendida al diálogo del presidente Santos, sino por los “esfuerzos y sacrificios que México y Colombia han realizado para enfrentar al crimen organizado. Sin eso a EE UU y a muchos otros les seguiría sin importar el tema”. “Es falso que sea una alternativa al combate al crimen organizado. Lo progresista y avanzado en nuestro caso es que nos ocupemos de la construcción de Estado. Hay riesgo de que la demanda de legalización se convierta en un argumento para no hacer las reformas que se necesitan en seguridad y justicia en casi todos los países”, argumenta Villalobos.
La intervención militar es, por contra, para Hernández, una forma de “abdicación” del Gobierno y aboga por que “el Estado tome control de lo que está en manos del crimen”. Para el experto mexicano hablar de regulación “significa que, con o sin un marco prohibitivo, cada sociedad sea capaz de tener control del uso de las drogas legales o ilegales”. Habla de cambiar el uso de la fuerza por un enfoque social y preventivo. “El actual marco normativo supone que no existe ninguna otra forma de modelar la conducta de nuestra sociedad con respecto a sus prácticas, salvo la fuerza. Ha llegado la hora de ensayar nuevas cosas”, dice.
En esta línea, el profesor de la Universidad de Los Andes (Colombia) Daniel Mejía defiende la despenalización y la estrategia de poner el “énfasis en regular para quitarle los mercados al crimen organizado”. “El bloque centroamericano paga las consecuencias de la política de drogas que se impone. Esto no ha funcionado. ¿Por qué no pensar en un modelo para reducir los niveles de violencia?”, apoya Armenta desde Amsterdam.
Sin acuerdo sobre lo que está por llegar, sí hay consenso de que es ahora o nunca el momento de abrir un nuevo horizonte. El punto quizás más importante desde que Nixon declaró su guerra a las drogas. El inicio de algo que, como casi todo, empieza por una frase tan simple y a la vez tan difícil: “Hemos fracasado. Hablemos”.

Editor: Teólogo–Informático: Roberto Romero PRENSA DIGITAL NOTIC-VOZ "EL CAJIGALENSE" Yaguaraparo, Municipio Cajigal, Estado Sucre, Venezuela.Dirección Internet: http://robertoromeropereira.blogspot.com/

domingo, 29 de abril de 2012

Según el calendario escolar hay clases mañana 30 en Venezuela

según el calendario escolar hay clases mañana , el gobierno hasta la fecha no ha dicho nada sobre esto revísenlo y verán que el día 30 aparece laborable, Hay bastante confusión sobre si mañana habrá clases o no en Venezuela, según el calendario oficial para este año el día lunes 30 de abril seria un día completamente hábil. Sin embargo el hecho de que algunos países como México decretara un "megapuente" por el dia 1 de Mayo se produjo esta confusión.


Editor: Teólogo–Informático: Roberto Romero PRENSA DIGITAL NOTIC-VOZ "EL CAJIGALENSE" Yaguaraparo, Municipio Cajigal, Estado Sucre, Venezuela. Dirección Internet: http://robertoromeropereira.blogspot.com/

ALIANZA CON LA IMPUNIDAD



JOSE ISIDRO CORDERO
¿Puede una sociedad cimentar condiciones psicológicas que le permitan fortalecer niveles de confianza  en su capacidad para plantearse con éxito retos e desarrollo, si tiene, a ex profeso, un quiebre en sus instituciones? Estudios sociológicos se expanden en demostrar que la vitalidad de los grupos sociales proviene del respeto, acato y cumplimiento de las normas que se ha impuesto. De manera que de producirse un quiebre institucional, las normas pasan a ser elementos de aplicación conforme a la discrecionalidad de las factores sociales que acumulen mayor caudal de poder. Estos factores de poder, actuando por imposición de fuerza, se arrogan la facultad de establecer nuevas normas en procura de garantizarse el  control total del entramado social. Por esa vía del control del entramado social, los actores poderosos logran establecer un estado general de pánico que debilita la consistencia psicológica del organismo social, obstruyendo así cualquier posibilidad de cimentar confianza en sus potencialidades.
Durante más de una década la sociedad venezolana viene observando una situación de quiebre institucional. Los detentadores del poder político gubernamental están tratando de confeccionar un modelo de sociedad  con miras a banalizar las normas establecidas en épocas anteriores, de modo que pierdan vigor para la oposición frente a las nuevas que van retoñando conforme a la voluntad del estamento de poder. Nuevas normas que pretenden inculcar como doctrina salvadora, pero con un procedimiento terrorífico: la alianza con la impunidad. En una sociedad donde los órganos jurisdiccionales se nieguen a ir, lanza en ristre, contra la impunidad, toda confianza se desvanece  permitiendo el crecimiento del temor.
EL Ministerio Público (MP) venezolano –como en muchos otros países- es una institución, perteneciente a la estructura del Estado,  que se creó para velar por los intereses de la sociedad, para impedir el abuso de los más fuertes contra los más débiles.  Aun cuando se encuentre involucrado el mismo Estado, que en cualquier sociedad viene a ser el componente más fuerte, el MP debe cumplir con sus funciones: evitar el abuso del más fuerte. Por supuesto, el MP debe actuar, no sólo contra el Estado, sino contra todo individuo cuyas actuaciones perjudique los intereses de la sociedad.
A nadie se le ocurriría negar que las actuaciones del exmagistrado Eladio Aponte, confesadas por él mismo, y en las cuales están involucradas varias personas, son un atentado contra los intereses de la sociedad venezolana, sin embargo, la Fiscal del MP  manifiesta que no ordenará investigación sobre el caso. En pocas palabras, la Fiscal testimonia su alianza con la impunidad.  Por eso son muy acertadas las declaraciones del jurista Alberta Arteaga al indicar que la Fiscal está en el deber de  ordenar una investigación sobre lo dicho por Aponte, porque "aquí se han comenzado averiguaciones por el solo hecho de haber recibido llamadas telefónicas anónimas. Así fue como empezó el proceso contra Alejandro Peña Esclusa, enjuiciado por ocultamiento de explosivos".

BRISAS SUAVES
GANAR INDULGENCIA con escapulario ajeno. María Bernaldoni, exministra  del Trabajo, dijo (El Nacional: 28-04-2012): “La idea de que los trabajadores informales coticen en el sistema de pensiones estaba incluida en el decreto-ley 2993, promulgado por el presidente Rafael Caldera en noviembre de 1998”. Según el Artículo 6 de ese Decreto: "Los trabajadores no dependientes podrán ingresar al subsistema de pensiones cumpliendo con el requisito de inscripción personal y de sus familiares calificados ante el servicio de registro e información de la seguridad social integral".  Sin embargo, cuando Hugo Chávez llegó a la Presidencia en febrero de 1999 se descartó aplicar el decreto sobre pensiones y las demás leyes del sistema de seguridad social porque formaban parte de un proceso de reformas calificado por el Gobierno de neoliberal.  Ahora vuelven sobre los pasos. Como dicen en esta tierra: “¡Nunca es tarde cuando la dicha es buena!”…

 DICEN EXPERTOS EN oír las voces de las paredes que la pelea será atroz, ninguno de los dos bandos dará cuartel: Por parte del oficialismo la orden es redoblar la marcha. Según y que el señor Presidente de la República, en su reciente visita a Venezuela, volvió a pedir a sus partidarios “mantener la ofensiva en lo político y no dejarle las calles a la burguesía”. Además insistió en que se debe estar alerta contra la guerra sucia, la cual hay que neutralizar. ¡Ay, padre!  Se dice que en la mentalidad militar existe el criterio de que para neutralizar una guerra sucia se debe recurrir a otra  igual pero de mayor calibre. ¡Cómo será ese chaparrón!...

 ESTIMADO SEÑOR Alcalde de Cumaná. Le agradezco preste atención. Dicen vecinos de varios sectores de Cumaná que olores densos están saliendo por  las bocas de los alcantarillados de las calles; que son olores nauseabundos, y que la causa puede ser que Hidrocaribe tenga algunos sistemas de bombeo paralizados. Por otra parte, también se quejan los vecinos de una incesante invasión de sancudos que les están dejando la piel en mal estado y hasta con algunos casos de paludismo. Voy con una asesoría gratis: Envíe una comisión a investigar si es cierto lo de Hidrocaribe y, de comprobarse, responsabilice a sus gerentes de cualquier epidemia que se pueda presentar. Exíjale a Malariología  que establezca para Cumaná un plan de fumigación, mediante “tiffas” que se pueda aplicar por varios días y durante horas de la tarde. Es urgente…


TUVE EL PLACER  de asistir, este viernes, a la presentación del libro: “Las inmunidades parlamentarias en el constitucionalismo venezolano”, escrito por el profesor Héctor Granados. Es una obra que toca un tema de gran actualidad en la Venezuela de hoy. Como el mismo autor lo refirió, es un trabajo realizado con enfoque académico, pero de máxima utilidad para todo aquél que tenga inclinaciones a saber sobre el hecho sociopolítico. Recomiendo leerla, sobre todo a los políticos… USTED VOLVERÁ a leerme.





Editor: Teólogo–Informático: Roberto Romero PRENSA DIGITAL NOTIC-VOZ "EL CAJIGALENSE" Yaguaraparo, Municipio Cajigal, Estado Sucre, Venezuela. Dirección Internet: http://robertoromeropereira.blogspot.com/

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